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La Valoración del Daño Corporal es una actividad pericial encaminada a evaluar el daño de una persona pero, ¿sabes en qué consiste realmente? Te lo explicamos.

La Valoración del Daño Corporal es una rama de la Medicina Legal mediante la cual se trata de medir y clasificar el daño que se produce en el cuerpo por causa de un hecho accidental, una negligencia médica, una agresión o una enfermedad por la que se tiene derecho a percibir una indemnización o prestaciones sociales.

En este contexto, PROMEDE, compañía de referencia en peritaciones sanitarias y valoración del daño corporal en el ámbito judicial y extrajudicial, con 15 años de experiencia, trabaja en la elaboración de Informes de Valoración del Daño Corporal que garantizan la objetividad y el rigor profesional del especialista que los realiza y, entre otros aspectos, calcula la cuantía de las indemnizaciones derivadas de un daño corporal.

A través de una red de Médicos Valoradores en todo el territorio nacional (peninsular, insular, Ceuta y Melilla), PROMEDE dispone de los siguientes servicios en Valoración del Daño Corporal (VDC):

  • VDC de lesionados en accidente de tráfico (Responsabilidad Civil vehículos a motor) y en cualquier otro tipo de accidente (Responsabilidad Civil general).
  • VDC en accidentados con póliza de accidentes individuales, cuyo trabajo se centra en la valoración del menoscabo de la persona tomando como referente los condicionados de las pólizas contratadas.
  • Control Incapacidad Temporal, que conlleva el control de baja en asegurados con pólizas de Incapacidad Temporal.
  • VDC de asegurados con cobertura de invalidez permanente, tales como los estudios de viabilidad.
  • Incapacidades Laborales.

De esta forma, PROMEDE aporta soluciones basadas en la experiencia de sus especialistas a las distintas partes interesadas: particulares, profesionales médicos, bufetes de abogados, clínicas y hospitales, compañías aseguradoras, empresas públicas y privadas e instituciones, a través de diferentes ámbitos de actuación como la Valoración del Daño Corporal, la Responsabilidad Sanitaria y la Mediación Sanitaria.

La compañía, que conoce las necesidades del cliente y las dificultades con las que se encuentra, trabaja intensamente en la gestión del expediente y la permanente comunicación con la compañía de seguros y con los peritos. Todo ello siempre bajo la premisa de obtener resultados satisfactorios para sus clientes en tiempo y forma.

Los días 2 y 3 de marzo se celebró en Madrid el XII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Valoración Médica del Daño Corporal (SEVDC) y PROMEDE no podía faltar a la cita.

El Dr. Luis Zamarro, director médico de la Unidad Médica de Valoración del Daño Corporal en PROMEDE, moderó la mesa “La mediación en valoración del daño corporal”, que contó también con la participación de Paloma Robles, experta en mediación y resolución de conflictos; Vicente Magro, magistrado de la Audiencia Provincial de Madrid; Carlos Hernández, abogado del Colegio de Médicos de Madrid; Paulo Baião, director coordinador en la Dirección de Negocio Automóvil de la Compañía de Seguros Fidelidade; Beatriz Audibert, abogada de Asjusa; y José Antonio Badillo, doctor en Derecho de la delegación regional de Madrid del Consorcio de Compensación de Seguros.

Durante el encuentro, se debatió sobre el papel que tiene la mediación tras la entrada en vigor de la Ley 35/2015 de reforma del sistema de valoración de daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación. Sin duda, una ley que adecuó el denominado ‘baremo de indemnizaciones por accidentes de tráfico’ al conjunto de reformas que se han producido en la Unión Europea.

Pero, ¿qué dice la ley y qué aporta la mediación? Los profesionales reunidos en esta mesa redonda explicaron el impulso que se pretende dar al arreglo extrajudicial de los siniestros y que se sustenta en “tres patas”: el mecanismo de la oferta motivada, la implantación de los Institutos de Medicina Legal y la mediación. En este sentido, la mesa abordó la resolución del conflicto a través de la mediación, un proceso que se podrá poner en marcha a instancias del perjudicado una vez que no haya acuerdo a través del sistema de oferta/respuesta motivada. El plazo es de dos meses desde la oferta motivada, y el periodo de tiempo en que se llevará a cabo la mediación no excederá de tres meses. La ley hace mención específica a la necesidad de que la mediación sea activa, siempre encaminada a posibilitar un acuerdo en el conflicto y ejercida por profesionales expertos en materia de responsabilidad civil en el ámbito de la circulación y en los sistemas de valoración. Además, los acuerdos serán vinculantes para las partes y podrán instar su elevación a escritura pública.

Por su parte, el magistrado de la Audiencia Provincial de Madrid, D. Vicente Magro, expuso su tesis de la necesidad de incorporar al procedimiento, de forma obligatoria, la mediación. La sola existencia de una ley en España que ofrezca la mediación como forma de resolver los conflictos no es suficiente, habida cuenta de la falta de cultura de mediación en todos los estamentos que intervienen en un accidente de tráfico, compañías, letrados, perjudicados, etcétera. La experiencia del magistrado durante su actividad en la Audiencia Provincial de Alicante ha sido muy positiva en este aspecto. En esta misma línea se expresó el letrado del Consorcio D. Jose Antonio Badillo, quien aseguró que el proceso de la mediación es imparable, antes o después.

Asimismo, los ponentes debatieron sobre aspectos generales de la mediación, de sus bondades y de la necesidad de su incorporación definitiva a la resolución de conflictos en materia sanitaria. En este sentido, el responsable de la Asesoría Jurídica del Colegio de Médicos de Madrid, D. Carlos Hernández, hizo referencia al convenio de colaboración entre los Colegios de Abogados y de Médicos de Madrid en esta materia, así como de la formación específica necesaria para adquirir la acreditación como mediador.

Se trata de un tema de suma importancia para PROMEDE desde el comienzo de su actividad, ya que en este tipo de casos se requiere que los mediadores sean expertos y se encarguen de realizar una valoración y argumentar de forma científica las secuelas (en la salud física y psicológica de la persona) o el tratamiento que se debe dar en cada caso. Sin duda, la repercusión que tienen los informes es clave para evitar, en la medida de lo posible, la judicialización del conflicto y ofrecer una resolución vinculante y satisfactoria para ambas partes.