21 de enero, Día Europeo de la Mediación

El día 21 de enero se celebra el Día Europeo de la Mediación, una efeméride de nuestro sector, que coincide con el primer texto legislativo de mediación europeo a través de la Recomendación nº 98 aprobada por el Comité de Ministros del Consejo de Europa el 21 de enero de 1998.

Bajo esta premisa, se celebrarán en toda España distintos eventos y actividades con el objetivo de conmemorar este día y hacer énfasis en la relevancia que tiene la mediación como un medio de solución de controversias en el que dos o más partes intentan voluntariamente alcanzar por sí mismas un acuerdo con la intervención de un mediador, evitando, en la medida de lo posible, la judicialización del conflicto y creando un espacio de diálogo. Un método que, sin duda, ofrece numerosas ventajas como el ahorro de costes o la obtención de un acuerdo satisfactorio para las partes implicadas de forma rápida.

Somos conscientes de los múltiples conflictos que se producen por problemas de comunicación entre los profesionales, los pacientes y sus familiares. Por ese motivo, PROMEDE cuenta entre sus áreas de actuación con un servicio especializado de mediación sanitaria que ayuda a promover un acercamiento entre las partes para alcanzar por sí mismas un acuerdo con el que estén satisfechas.

Desde PROMEDE prestamos servicios en reclamaciones de asistencia sanitaria, reclamaciones por lesiones de accidentes de tráfico y otro tipo de accidentes o controversias con aseguradoras. Por ello, defendemos, asimismo, la necesidad de que este proceso sea tratado por expertos en materia sanitaria, sin vinculación con el servicio, hospital, entidad, etc, para facilitar acuerdos, restablecer la comunicación entre las partes y ser capaces de modificar la visión de las cosas, así como una transformación de las posibles divergencias.

¡Feliz semana!

PROMEDE obtiene el certificado RSC por su compromiso con las políticas sociales

La Responsabilidad Social Corporativa es ya un elemento clave para las compañías. De hecho, este aspecto se ha potenciado desde que en el año 2015 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) puso en marcha los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para hacer frente a los grandes retos económicos, sociales y medioambientales a los que se enfrenta nuestro planeta involucrando a todos los actores: gobiernos, organismos públicos, organizaciones del tercer sector, ciudadanos y compañías.

En PROMEDE hemos obtenido recientemente el certificado del Sistema de Responsabilidad Social por nuestro compromiso centrado en un balance económico equilibrado, políticas sociales que mejoren las condiciones de trabajo del equipo y cuidado del medio ambiente. En este sentido, la Compañía ha puesto en marcha procesos para conseguir certificaciones como la ISO 14001 (norma internacional de sistemas de gestión ambiental) o la IQNet SR10, estándar internacional de gestión y mejora que recoge las mejores prácticas y recomendaciones en materia de responsabilidad social.

La aplicación de los ODS supone un paso más en la implicación de Promede con la sociedad. A modo de ejemplo, la Compañía cuenta con un departamento de gestión de incidencias y prevención, denominado IMPROVE, una herramienta de RSC con la que pretendemos mejorar nuestros servicios, profesionalizando la metodología de la gestión de sugerencias, quejas o incidencias, para encontrar soluciones y actuar preventivamente, mejorando la calidad y eficiencia del servicio prestado a nuestros clientes.

En PROMEDE seguimos aportando nuestro granito de arena para la mejora continua en todas las áreas.
¡Feliz semana!

Primer seminario online de Pericia Médica en Chile

La pericia médica es clave para realizar un informe médico que pueda ser utilizado por un juez para dar veracidad o no a un hecho concreto. Los informes periciales se están convirtiendo en una herramienta clave en la resolución de algunos conflictos. Miguel Viveros, abogado y vicepresidente 1º de la Asociación Chilena de Derecho de la Salud (AChDS), con la que PROMEDE organiza una sesión el próximo 26 de noviembre, nos habla hoy sobre los objetivos del seminario, la pericia médica y algunos aspectos de interés sobre la prueba pericial en la justicia chilena. En la sesión también participarán el profesor Mauricio Duce, profesor titular de la Facultad de Derecho de la Universidad Diego Portales y director del Programa de Reformas Procesales y Litigación de la misma casa de estudios; Carlos Represas, director de innovación de Promede y Manuel Moya, director de docencia de Promede.

¿Cuáles son los objetivos del primer seminario de pericia médica que se celebra el próximo 26 de noviembre?

Los objetivos están conectados con la necesidad de avanzar en una mayor profesionalización de los dictámenes periciales en el ámbito de la negligencia médica. En general, los médicos pueden emitir opiniones técnicas fundadas sobre cualquier caso propio de su especialidad. Sin embargo, no saben cómo hacerlo en el contexto de un conflicto judicial y ni mucho menos están preparados para comparecer ante un tribunal. La mayoría de los facultativos desconocen las secciones y requisitos que transforman una opinión profesional en un buen informe pericial o cómo se traduce en una declaración como testigo experto, prefiriendo no asumir esta clase de encargos. Este seminario ofrece una primera aproximación a estas temáticas en clave forense, buscando incentivar el interés de los médicos por la actividad pericial.

La pericia médica es un instrumento técnico al servicio de la justicia en un caso determinado y que el juez necesita para formar su criterio. ¿Por qué es importante contar con expertos en este campo?

Los jueces necesitan el dictamen de expertos para resolver controversias que incluyen puntos de hecho para cuya apreciación se necesitan conocimientos especiales. El caso de los juicios por responsabilidad médica es buen ejemplo de esa necesidad. Los jueces no pueden (ni les corresponde, a mi juicio) fijar el contenido de la lex artis ad hoc, en circunstancias que constituyen punto central en cualquier controversia sobre malas prácticas.

¿Qué ventajas ofrecen los informes periciales en la valoración de daños?

Los informes periciales en el ámbito de la responsabilidad sanitaria se pronuncian habitualmente sobre si el profesional ajustó o no su conducta profesional al deber de cuidado y en especial a la lex artis ad hoc. No obstante, también pueden referirse a factores que impactan en la producción y valoración del daño. Así, supuesto en un caso concreto que se ha comprobado que existe responsabilidad profesional, es necesario determinar luego el quantum de la indemnización y para esto debe considerarse que no siempre la totalidad del daño es imputable o atribuible al demandado. Ese es el caso, por ejemplo, del daño asociado directamente al estado previo y patología de base del paciente y ajeno al ulterior acto o procedimiento médico. Un informe pericial sobre estos puntos contribuye a objetivar la problemática y su solución.

¿Podría darnos algunas pinceladas sobre la prueba pericial en la justicia chilena? 

La prueba pericial en la justicia chilena se materializa de manera muy distinta según se trate de una controversia penal o civil.

En sede penal los peritos suelen emitir sus informes escritos en la etapa de investigación a cargo del Ministerio Público (Fiscalía) que -aclaro de paso- es un organismo independiente al Poder Judicial que se encarga de esa etapa inicial del procedimiento criminal. Esos informes pueden emitirse por encargo y cuenta de los intervinientes (la víctima, el querellante, la defensa) o bien, emitirse por encargo de la propia Fiscalía, pero no tienen valor probatorio porque la verdadera prueba se aporta en juicio. Con todo, durante la investigación y desde el rol de cada interviniente, estos informes revisten gran importancia porque afirman, o descartan en su caso, en una etapa temprana del procedimiento, si existe o no mérito para que el asunto se resuelva en un juicio oral. Así, por ejemplo, si existen uno o más informes periciales que durante la investigación descartan que haya existido negligencia médica, el fiscal decidirá no perseverar en el asunto y no lo llevará a juicio. Si, en cambio, la fiscalía decide llevar el caso a juicio, los peritos de la acusación y la defensa comparecen y declaran como testigos expertos; lo hacen a tenor de sus previos informes escritos, siendo interrogados y contrainterrogados por las partes y los jueces, quienes le asignan mayor o menor valor probatorio a esas declaraciones prestadas en su presencia.

En sede civil, Chile mantiene un procedimiento básicamente escrito. Los peritos son designados generalmente por el tribunal a petición de las partes, en audiencia programada al efecto; en esta se fijan, además, los puntos de prueba a los que deben referirse los peritos. Los peritos cumplen su función emitiendo informes escritos que se incorporan al expediente (hoy virtual), pero no comparecen a prestar declaración. Todo esto tiene algunos matices, pero grosso modo esa es la situación vigente en Chile.

En cualquier caso, debo señalar que en el medio chileno existe un déficit en materia de informes periciales. No existen muchos profesionales solventes dedicados a esta importante labor y el organismo público al que suele recurrir el Ministerio Público -me refiero al Servicio Médico Legal- no cuenta con la dotación de profesionales especializados requerida para un pronunciamiento oportuno en el cada vez más creciente número de casos en los que se pone en tela de juicio la conducta de los profesionales de la salud. Naturalmente, esto también ha influido en el interés de la AChDS para programar este Seminario en colaboración con Promede, una compañía de reconocido prestigio y gran experiencia en esta materia.

Aquí os dejamos el enlace por si queréis asistir https://bit.ly/3lCyc3d 

Comienza el curso para la 3ª edición del Máster de Valoración de Daño Corporal, Pericia Médica y Resolución Extrajudicial de Conflictos de Responsabilidad Sanitaria

La necesidad de peritos cualificados y de la intervención del personal sanitario en los conflictos de naturaleza judicial y extrajudicial hace que la pericia médica y la valoración del daño se configuren como una salida profesional de futuro. De hecho, formar a profesionales en esta rama es precisamente el objetivo del Máster de valoración de daño corporal, pericia médica y resolución extrajudicial de conflictos de responsabilidad sanitaria, cuya tercera edición se inauguró hace unos días y que se impartirá conjuntamente con la Facultad de Medicina de la Universidad CEU San Pablo como máster propio dentro de su oferta académica. Además, todavía sigue abierto el plazo de matriculación al mismo.

El programa del Máster, desarrollado e impartido por Profesionales de la Medicina y el Derecho (PROMEDE), la Asociación Española de Derecho Sanitario (AEDS), la Sociedad Española de Valoración de Daño Corporal y la propia Universidad San Pablo CEU, agrupa en un solo temario las tres áreas que dan nombre al título y que se inician con un módulo de acervo legislativo sanitario, a través del cual los alumnos adquieren los conocimientos básicos de derecho para afrontar el resto de los módulos. Posteriormente, se abordan distintos bloques que componen el objetivo de la pericia sanitaria (valoración del daño corporal, pericia médica y resolución extrajudicial de conflictos de responsabilidad sanitaria). El programa académico se complementará con talleres prácticos y un trabajo de fin de Máster. Además, incluye la posibilidad de realizar prácticas remuneradas y acceder a la bolsa de trabajo de PROMEDE mientras se realizan los estudios y, por supuesto, cuando estos están concluidos.

Los pasados 30 y 31 de octubre el profesor Daniel Arranz impartió una primera clase de introducción de la valoración del daño corporal. Esta clase que ya tiene lugar en la sede de la Universidad fue también emitida en formato videoconferencia para aquellos alumnos que no pudieran desplazarse al aulario.

PROMEDE colabora con el Centro Zaragoza en aulas de formación sobre sobre daños corporales

En PROMEDE apostamos por la formación para seguir aportando valor entre los profesionales del sector Esta semana realizaremos las primeras aulas en colaboración con el Centro de Zaragoza en el área de daños corporales de las cuales ofrecemos alguna información:

  • Biomecánica Forense: este curso busca transmitir de forma didáctica los conceptos básicos de esta disciplina de creciente interés para el sector asegurador. Su aplicación resulta primordial tanto para el análisis de los siniestros de baja intensidad, como para la verificación del uso adecuado de los sistemas de seguridad en los accidentados más graves. Está dirigido a gestores de siniestros de daños corporales.
  • Toxicología forense relacionada con tráfico: con esta aula se pretende transmitir a los asistentes los fundamentos teóricos de la influencia del alcohol y las drogas en la conducción de vehículos, a motor o no, y su relación con el origen y los resultados de los accidentes de tráfico. Asimismo, profundiza  en la interpretación de las analíticas de alcohol y drogas y en los informes toxicológicos que los gestores de siniestros de daños corporales se encuentran en su actividad profesional.
  • Predictibilidad secuelar en grandes lesionados- traumatismo craneoencefálico, lesionados medulares, politraumatizados: en estas sesiones se abordarán los últimos y más avanzados métodos científicos desarrollados para predecir la evolución de los grandes lesionados, tanto en lesiones temporales como en lesiones permanentes. En el curso se explicarán diferentes métodos, según el tipo de patología cuyas secuelas se quieran predecir, y se ofrecerán también interesantes recomendaciones para su aplicación práctica en la gestión de siniestros.
  • Ley 35/2015. Perjuicios patrimoniales: este curso busca mostrar la distinción entre conceptos jurídicos y médico-legales de los perjuicios patrimoniales por secuelas, así como exponer una metodología que permita la valoración de los conceptos que han de incorporar los informes médicos según la Ley 35/2015.

Dado el interés que han despertado, Promede y Centro Zaragoza van a promover la realización de nuevas sesiones sobre las que puede obtenerse más información aquí

Promede organiza un curso de Pericia Médica dirigido a especialistas de Medicina Interna, médicos de Atención Primaria y médicos de Urgencias

Debido al creciente número de reclamaciones que se reciben por parte de distintas instituciones, es importante la formación y capacitación de los médicos para la realización de informes periciales. Por ello, del 28 al 31 de octubre Promede ofrece un curso online de pericia médica dirigido a diferentes profesionales sanitarios, en concreto a médicos de atención primaria y urgencias y especialistas de medicina interna. El objetivo de esta formación es que los médicos estén totalmente familiarizados con la realización de informes periciales y reciban las indicaciones legales necesarias para ratificarlos y elaborarlos.

El curso estará dividido en cuatro módulos, en los que se fusionará la práctica con los conocimientos teóricos. En el primero, se explicará el concepto de pericia médica, los tipos que existen en este campo, las características que debe tener el perito médico, además de todos los aspectos legales necesarios, entre otras cosas. En el segundo bloque, se abordará qué estructura debe tener un informe pericial y conceptos como el de pérdida de oportunidad.

En los últimos dos módulos se pondrán en práctica todos los conocimientos teóricos adquiridos y se elaborarán diferentes informes basados en supuestos reales culminando con el informe final que debe elaborar el participante para su evaluación y ratificación del curso.

Aquí se puede encontrar más información relativa al curso y la inscripción
https://promede.com/formacion-y-docencia/#cursopericia-mdica

¡Feliz semana!

Lucro cesante: la importancia del informe pericial

El lucro cesante es, según indica el artículo 1106 del código civil, la ganancia que ha dejado de percibir un acreedor como consecuencia de un daño o perjuicio que se le ha causado. Se basa en la presunción de cómo hubieran transcurrido los hechos en el caso de que no hubiese existido un daño.

“Estamos hablando de un concepto complejo que está basado en expectativas a futuro que son cambiantes y, además, requiere la generación de hipótesis”. Así lo asegura Rosa Martínez, coordinadora del departamento de informes de lucro cesante de PROMEDE. De hecho, a la persona perjudicada no se le puede reclamar que contemple todas las ganancias esperadas, pero tampoco que no acredite nada certero.

Los informes periciales relacionados con daños y perjuicios suelen tener mucha información que es necesario analizar de forma adecuada. Es importante contar con un perito experto que pueda realizar este tipo de dictamen y conozca a la perfección la operativa de los tribunales. En PROMEDE somos conscientes de ello, por ello, contamos con un servicio de expertos actuarios que disponen de los conocimientos, experiencia y solvencia para la emisión de dictámenes periciales.

¿Qué debe aparecer en el informe pericial?

  • El informe pericial debe demostrar que estamos hablando de un hecho probado y debe contemplar el nexo causal entre el acto que ha causado un perjuicio y el beneficio que ha dejado de percibir la persona por la intervención de un tercero. En este aspecto, es importante demostrar el perjuicio del daño producido y, el beneficio perdido por esta circunstancia.
  • Se debe realizar una cuantificación del daño producido y el perjudicado debe aportar pruebas que confirmen que ese perjuicio ha sido consecuencia de un hecho determinado.

En PROMEDE estamos acreditados para preparar informes de reclamación y para elaborar informes actuariales de lucro cesante, tanto para ingresos inferiores a 120.000 €, como para cantidades superiores en las que se necesita una formulación matemática actuarial individualizada.

¿También pandemia jurídica?

Mientras la prioridad ha sido salvar vidas, mejorar síntomas, evitar secuelas…en lo clínico, hay consecuencias de la pandemia originada por la COVID-19 más allá de las directamente relacionadas con la salud, que están generando (y seguirán haciéndolo en el futuro) múltiples conflictos en el ámbito ético y legal, un problema que los expertos han denominado ya pandemia jurídica. En torno a este término, que define con exactitud esas “otras consecuencias”, giró la mesa redonda celebrada en el marco del I Simposio del Observatorio de la Sanidad, organizado por El Español-Invertia, bajo el título Las fronteras de la lucha contra el coronavirus, en la que participó el Dr. Carlos Represas, director de Innovación de Promede, junto con Federico de Montalvo (Comité de Bioética de España), Raquel Murillo (Agrupación Mutual Aseguradora) y Ofelia de Lorenzo (Asociación Española de Derecho Sanitario).

El aluvión de reclamaciones generadas por la crisis hace a los expertos debatir sobre las carencias en el ámbito legislativo y las alternativas para que los conflictos se resuelvan de forma rápida y ajustada al derecho sanitario. El director de Innnovación de Promede aseguró durante la sesión que, a pesar de que puede haber múltiples tipos de reclamaciones, probablemente las más frecuentes estarán dirigidas contra los proveedores de servicios de salud y planteó algunos de los problemas que asistirán a estos procesos: en primer lugar, que cuando se aborden habrán pasado años y la percepción del daño habrá cambiado. Y, en segundo lugar, que los jueces piden a los peritos que expliquen los protocolos de tratamiento para comprobar si se han ajustado a lo correcto y, en este caso, en las fases iniciales de la pandemia prácticamente no existían protocolos porque se conocía poco sobre la enfermedad.

Ante esta situación, tal como concluía Carlos Represas, recomendaría buscar una fórmula que sirviera para indemnizar estos supuestos, como un seguro obligatorio o una ley específica, tipo la existente para las víctimas del terrorismo, que unida al tan necesitado baremo sanitario y todo ello contemplando los beneficios de los sistemas extrajudiciales de resolución de conflictos de responsabilidad sanitaria pudiera dar respuesta a esta nueva pandemia jurídica. Destacó asimismo la importancia de dar voz a la medicina médico-científica en todos los procesos, aludiendo a la grieta existente entre la medicina clínica y la medicina administrativa, que provoca que en ocasiones tomen decisiones médicos alejados de la práctica clínica.

El debate dejó de manifiesto la importancia de dar seguridad a los pacientes (delimitando cuándo los problemas han venido derivados de una causa de fuerza mayor o cuando pueden haberse debido al colapso sanitario) y de trabajar en la homogeneización de protocolos dentro de una necesaria evolución del derecho sanitario. Igualmente quedó patente la necesidad de priorizar la salud pública, romper la barrera de lo público y lo privado y utilizar todos los recursos existentes, como la red de farmacias, mostrando los participantes de forma generalizada la deuda que toda la sociedad tiene con los sanitarios.

¿Qué es el lucro cesante y el daño emergente?

Cualquier persona puede ser víctima de pérdidas patrimoniales derivadas del incumplimiento de las obligaciones por terceros. Por ejemplo, las negligencias médicas además de afectar a la salud de un paciente pueden tener consecuencias directas sobre su patrimonio. Por eso, cuando se incumple un contrato o se causa un daño a un tercero, es preciso indemnizarlo. Esta indemnización puede contener dos elementos: el daño emergente y el lucro cesante. Ambos vienen definidos en el artículo 1.106 del Código Civil que establece que: “la indemnización de daños y perjuicios comprende, no solo el valor de la pérdida que hayan sufrido, sino también el de la ganancia que haya dejado de obtener el acreedor”.

El daño emergente es la pérdida real, efectiva y acreditada que se produce tras una lesión. Es decir, está completamente demostrada su existencia y la indemnización corresponde a su valor económico. Por ejemplo, si un bien ha sido dañado, este valor sería el coste de reposición del mismo.

Por su parte, el lucro cesante correspondería a los ingresos o ganancias que se han dejado de obtener a causa de dicho daño. Se trata de un concepto difícilmente cuantificable puesto que consiste en la valoración económica de las pérdidas derivadas de ingresos que se van a dejar de obtener, lo que implica introducir una variable de probabilidad para analizar el perjuicio que se va a producir en un futuro.

Muchas veces es necesario realizar cálculos actuariales para valorar los perjuicios patrimoniales, tanto en lesiones temporales, como en secuelas o en casos de fallecimiento. En este sentido es necesario emitir un informe realizado por un actuario para justificar el derecho del perjudicado. En PROMEDE somos conscientes de esta necesidad y, por eso, hemos abierto este 2020 un área de actuación en este campo. A continuación, os detallamos los dos servicios que llevamos a cabo:

  • Elaboración de informes actuariales para el cálculo del Daño Emergente y del Lucro Cesante, tanto para ingresos inferiores a 120.000 €, como para cuantías superiores en las que se requiere formulación matemática actuarial individualizada.
  • Elaboración de informes actuariales para determinar la idoneidad de otros informes de reclamación de Lucro Cesante, Capitalización de prótesis u otras reclamaciones de Daño Emergente.

Tertulia médico-jurídica «La pericia médica en reclamación por la COVID-19»

El pasado 23 de julio, y dentro de las jornadas que realiza periódicamente de manera presencial, PROMEDE ha organizado la tertulia médico-jurídica online «La pericia médica en reclamación por la COVID-19”. Nuestra directora de Responsabilidad Sanitaria, María Rodríguez de Alba, hizo una introducción en la que habló de la pandemia de la COVID-19 y de la etapa post pandemia que traerá consigo numerosas reclamaciones contra los profesionales sanitarios, la Administración Pública o en el ámbito de la jurisdicción laboral por no tomar medidas efectivas para la prevención de la infección, por errores o negligencias en pacientes con COVID-19, por empeoramiento de enfermedades preexistentes, por falta de atención sanitaria por sobrecarga del sistema o por no tomar las medidas necesarias para evitar el contagio en el personal sanitario y no poner a su disposición los equipos de prevención adecuados, entre otros aspectos. Para Manuel Moya, director de docencia de Promede, “todas estas circunstancias van a dar trabajo en lo que se refiere a la peritación médica. Sin embargo, la resolución de estos problemas no está clara. Por eso, hemos decidido organizar esta sesión para aportar un poco de luz desde todo lo que se puede hacer desde la pericia”.

En esta tertulia también han participado de Elena Muñez Rubio, médico Adjunto de Medicina Interna de la Unidad de Infecciosas del Hospital Puerta de Hierro de Majadahonda; Ofelia de Lorenzo, directora del Área Jurídico-Contenciosa en De Lorenzo Abogados; Eugenio Laborda Calvo, jefe del Departamento de Asesoría Médica de A.M.A; y Carlos Sardinero, fundador del Despacho Sardinero Abogados.

Los expertos señalaron que la COVID-19 es una enfermedad nueva en la que no existen protocolos previos de actuación y ello ha dado lugar a dificultades en el diagnóstico, problemas en el tratamiento, aislamiento de enfermos y desabastecimiento y falta de cuidados a enfermos de residencias de ancianos. Todo ello supone que puedan ser necesarios peritajes médicos para evaluar la pérdida de oportunidad, la valoración del daño corporal o la praxis médica, indicando si es o no acorde con la lex artis.

A modo de ejemplo, explicaron que ha existido una pérdida de oportunidad en los ancianos de residencias y que se pueden requerir responsabilidades en lo que respecta a la asistencia sanitaria, ya que ha habido restricciones de visitas y aislamiento de enfermos con el correspondiente deterioro de la atención y asistencia a terminales sin adecuados cuidados. Por otro lado, afirmaron que han existido muchos problemas derivados de los tratamientos utilizados o de racionalización de recursos como consecuencia de la avalancha de enfermos y problemas de abastecimiento con determinados tratamientos. Todo ello augura un número de reclamaciones en estos campos que es fundamental personalizar y estudiar de forma detallada por un perito médico.

Por otro lado, hicieron especial hincapié en las denuncias que pueden llegar por problemas de responsabilidad médica en lo que respecta a la falta de prevención de riesgos laborales, la atención en el cuidado de ancianos de residencias o por la asistencia realizada a través de herramientas de telemedicina. Asimismo, han asegurado que habrá pocas reclamaciones contra los sanitarios debido a la buena imagen que tienen. Por eso, en estos casos puede ser muy útil recurrir a la resolución extrajudicial de conflictos.