¿Qué relevancia tiene la valoración del daño corporal?

La valoración del daño corporal es una actividad médica que estudia las lesiones, secuelas o perjuicios que padecen determinadas personas como consecuencia de cualquier accidente. Para ello se cuenta con la figura de un perito médico, que tiene conocimientos en medicina y derecho, los cuales se encargan de evaluar el estado de salud o la capacidad física, sensorial o psíquica que ha sufrido la persona en el accidente, así como de la realización de un informe pericial. Asimismo, son los encargados de establecer una evaluación final que permita concluir desde la perspectiva jurídica, por ejemplo, las repercusiones a nivel laboral o social, el tiempo para recuperarse de algún daño o la indemnización que recibirá. 

En PROMEDE llevamos años trabajando en este tipo de valoraciones. Todos los profesionales de este ámbito poseen una gran cualificación y competencias para el desarrollo de su actividad, siempre bajo la supervisión de calidad desde nuestra sede central de todos los informes solicitados

Entre nuestros servicios en esta área se pueden encontrar la valoración de lesionados en accidentes de tráfico (vehículos a motor), de accidentados con póliza de accidentes individuales, perjudicados por accidentes con cobertura de responsabilidad civil, estudios de viabilidad, incapacidades laborales o minusvalías, entre otros. Por otro lado, desde la Compañía realizamos diversidad de informes adaptados a diferentes necesidades: fichas de orientación médico legal, informes periciales, dictamen pericial, control y seguimiento del lesionado, baremación de secuelas, defensa del informe en juicio oral, tramitación de servicios médicos, si procede, para la más pronta recuperación del lesionado, etc. 

Papel destacado de Promede en el Congreso Nacional de Derecho Sanitario

La resolución extrajudicial de conflictos y el lucro cesante derivado de la responsabilidad sanitaria fueron los grandes temas a debate durante esta edición del Congreso Nacional de Derecho Sanitario celebrado en Madrid.

Taller de trabajo y tertulia médico-jurídica: estos dos formatos fueron los que dieron cabida a nuestras sesiones en el congreso de Derecho Sanitario. El primero llevaba como título «La hora de la resolución extrajudicial de conflictos” y en él se puso sobre la mesa la necesidad de acelerar la implantación de esta fórmula como método clave para crear espacios de diálogo, llegar al entendimiento entre las partes, ahorrar costes, disminuir el tiempo de conclusión y, por ende, evitar acudir a la vía judicial. Asimismo, se aseguró que el contexto jurídico y social actual es el idóneo para para la introducción de sistemas alternativos de resolución de conflictos. El objetivo es que se favorezca la información hacia el paciente, se refuerce la relación médico-paciente y, cuando proceda, se puedan ofrecer soluciones indemnizatorias para evitar acudir a la vía judicial, lo que además supone una humanización del proceso.

En la tertulia «El lucro cesante derivado de la responsabilidad civil sanitaria» se generó un interesante debate en torno a este concepto, el del lucro cesante, difícilmente cuantificable puesto que consiste en la valoración económica de las pérdidas derivadas de ingresos que se van a dejar de obtener, lo que implica introducir una variable de probabilidad para analizar el perjuicio que se va a producir en un futuro. De hecho, se trata de un concepto basado en expectativas que pueden cambiar a lo largo del tiempo, especialmente cuando el escenario es a muy largo plazo. En este contexto, cobra relevancia el papel que tienen los actuarios para la cuantificación económica de la indemnización derivada de los daños y para proporcionar una valoración lo más ajustada posible.

Asimismo, se analizó la necesidad de crear un baremo específico para el entorno médico-sanitario dada la complejidad de la valoración del daño del paciente y se abrió la posibilidad de mejorar el cálculo de la indemnización con datos estadísticos y económicos que representen más fielmente las situaciones particulares. Según la coordinadora del departamento de informes de lucro cesante de Promede, Rosa Martínez Cal, “aunque se cuenta con tablas actuariales que proporcionan una información estadística en determinados rangos, es importante contar con actuarios que puedan ajustar el cálculo de la indemnización de forma personalizada para dar más objetividad”.

¡Os deseamos una feliz semana!

La pérdida de oportunidad y la pandemia de la COVID-19

La pandemia por COVID-19 ha trascendido al ámbito sanitario y económico y hoy es también el origen de numerosos conflictos en el ámbito legal. El pasado 15 de octubre nuestro director de docencia, Manuel Moya, participó en la conferencia “Pérdida de oportunidad en relación con la pandemia por COVID-19”, en el marco de las XIV Jornadas de valoración del daño corporal organizadas por la Fundación Mapfre, con el objetivo de dar un poco de luz en torno a las situaciones que se han generado y que hasta ahora eran prácticamente desconocidas en ese marco.

Durante la sesión se explicó que esta crisis sanitaria ha dado lugar a una serie de situaciones en las que el enfermo con coronavirus ha podido sufrir una pérdida de oportunidad de ser diagnosticado y/o tratado adecuadamente por la sobrecarga asistencial. Por otro lado, esta sobrecarga ha conducido a una alteración de la atención de pacientes con otras enfermedades perdiendo también la oportunidad de ser diagnosticados y tratados a tiempo.

En este contexto, la pérdida de oportunidad ocupa un papel destacado, ya que es un concepto jurídico que hace referencia a la responsabilidad sanitaria que experimenta un paciente y que se caracteriza por la incertidumbre/probabilidad de cómo una actuación médico-sanitaria pudiera haber evitado o aminorado el desarrollo de la enfermedad del paciente.

En la jornada se hizo hincapié, asimismo, en la necesidad de valorar estas situaciones al hacer una valoración pericial del daño corporal para analizar cuál ha sido la repercusión real de la pandemia en estos aspectos.

La etapa post-pandemia traerá consigo reclamaciones en las que habrá que cuantificar los daños y las indemnizaciones

La pandemia de la COVID-19 ha supuesto un gran impacto económico y social para la población española. Además, ha evidenciado que nuestro sistema legal todavía no está preparado para la gestión de pandemias porque falta un marco ético y jurídico. Sobre esta premisa giró la mesa redonda celebrada hace unas semanas en el marco del II Simposio del Observatorio de la Sanidad, organizado por El Español-Invertia, bajo el título “Las lecciones de la Covid-19”, en la que participó Rosa Martínez de Cal, coordinadora del departamento de informes de lucro cesante de Promede, junto con Federico de Montalvo, presidente del Comité de Bioética de España, Yolanda Aguilar, directora de la Plataforma Redes, y Ofelia de Lorenzo, directora del Área Jurídico Contenciosa de De Lorenzo Abogados y vicepresidenta primera de la Asociación Española de Derecho Sanitario (AEDS).

Además de las propias secuelas originadas por la pandemia de la COVID-19, hay que tener en cuenta la necesidad de lidiar con un aumento de los conflictos en el ámbito ético y legal. En este sentido, cobra especial relevancia el papel de los actuarios para la cuantificación de los daños y el cálculo de las indemnizaciones. La coordinadora del departamento de informes de lucro cesante de Promede aseguró durante la sesión que es fundamental contar con datos tratados de los pacientes para dar respuesta a la parte legal y poder cuantificar el daño real que se pueda llevar a cabo. En esta línea, explicó que el sector actuarial puede ayudar para que haya una unión entre el sistema sanitario, sus agentes y los pacientes y tener un papel relevante ante demandas de lucro cesante y daño emergente (por ejemplo, ante casos de personas que generan menos ingresos por cuestiones médicas o una mala praxis).

 

A modo de ejemplo, Rosa Martínez de Cal, señaló que la vacunación podría modificar la cuantificación de riesgos según se comporte la situación. “Si se produce un efecto beneficioso de la vacunación esto impactará directamente en la salud -al tener un riesgo menor y una mayor esperanza de vida-“.

Durante la sesión quedó patente que, con motivo de la COVID-19, han aumentado las reclamaciones en distintos ámbitos. Por ese motivo, se debatió sobre la posibilidad y conveniencia de resolver los conflictos evitando acudir a la vía judicial. La mediación en este tipo de casos busca crear espacios de diálogo, con la ayuda de una persona imparcial e independiente, para ayudar al entendimiento entre ambas partes, ahorrando costes y disminuyendo el tiempo en su conclusión.

Un año más, en el Congreso Nacional de Derecho Sanitario

Los próximos 21 y 22 de octubre se celebrará la 27 edición del Congreso Nacional de Derecho Sanitario, una cita de excelencia en el ámbito jurídico- sanitario que organiza de forma anual la Asociación Española de Derecho Sanitario (AEDS).

Las crisis sanitarias y restricciones de derechos, el sistema de responsabilidad de los poderes públicos y los daños derivados de la pandemia, el impacto de la COVID-19 sobre el mercado de trabajo y las relaciones laborales o la seguridad sanitaria en hospitales y centros de salud en la era Covid-19 son algunos de los temas que se abordarán.

Asimismo, se pondrán sobre la mesa aspectos como la transformación digital del sistema sanitario para la incorporación de la medicina personalizada de precisión, la protección de datos y seguridad de la información en tiempos de pandemia o el uso de los datos para fines de investigación médica.

También serán objeto de debate durante las sesiones, la eutanasia, la investigación con embriones o la Ley 10/2021, de 9 de julio, de trabajo a distancia.

El Congreso seguirá contando un año más con nuestra participación y no faltará la cita ineludible con la tertulia médico-jurídica. Si queréis conocer un poco más acerca de los bloques temáticos, consultad aquí. Cuando los programas de las sesiones estén más avanzados, os iremos ampliando la información.