Aunque con frecuencia se utilizan como sinónimos, discapacidad e incapacidad son conceptos diferentes desde el punto de vista médico, jurídico y pericial. Conocer sus diferencias resulta fundamental para realizar una correcta valoración del daño, elaborar informes periciales rigurosos y garantizar una adecuada aplicación de la normativa en los distintos procedimientos administrativos y judiciales.
Con el objetivo de profundizar en esta cuestión, PROMEDE y la Universidad Camilo José Cela (UCJC) celebraron el cuarto y último curso de la IV edición de sus Cursos de Verano bajo el título “Discapacidad e incapacidad. Diferencias y claves para la elaboración de informes periciales”.
La jornada estuvo dirigida por Daniel Arnanz Fernández, licenciado en Medicina, máster en Peritaje Sanitario, perito médico de PROMEDE y profesor de la Universidad Camilo José Cela, y reunió a médicos, peritos, juristas, profesionales sanitarios y estudiantes interesados en profundizar en uno de los ámbitos de mayor relevancia dentro de la medicina pericial.
“Tras explicar las diferencias entre incapacidad y discapacidad, se puso en valor la importancia de contradecir el informe de inspección del INSS cuando el perito médico no comparta sus conclusiones, así como la relevancia de que sea un profesional con formación específica en la Ley de discapacidad quien elabore el informe pericial en esta materia”.
Daniel Arnanz Fernández

Discapacidad e incapacidad: dos conceptos con implicaciones diferentes
Uno de los principales objetivos del curso fue aclarar las diferencias entre ambos conceptos y analizar las consecuencias que tiene su correcta interpretación en la práctica profesional.
La discapacidad hace referencia a una situación derivada de limitaciones funcionales permanentes o de larga duración que pueden afectar a la participación de una persona en igualdad de condiciones, dando lugar al reconocimiento de determinados derechos, apoyos o prestaciones.
La incapacidad, por su parte, tiene una naturaleza jurídico-laboral y está relacionada con la imposibilidad de desarrollar una actividad profesional como consecuencia de una enfermedad o lesión, produciendo efectos específicos en el ámbito de la Seguridad Social.
Aunque ambos conceptos pueden coexistir, responden a finalidades distintas y requieren procedimientos de valoración diferenciados, lo que hace especialmente relevante el papel del perito médico.

El informe pericial como herramienta de objetividad
Otro de los ejes centrales de la jornada fue la importancia de elaborar informes periciales técnicamente sólidos, fundamentados y adaptados a las exigencias de cada procedimiento.
Los expertos coincidieron en que la calidad del informe pericial resulta determinante para aportar objetividad en procesos administrativos, laborales y judiciales, facilitando la toma de decisiones por parte de los órganos competentes.
Para ello, resulta imprescindible aplicar metodologías de valoración rigurosas, utilizar criterios científicos actualizados y mantener una formación especializada que permita responder a la evolución normativa y jurisprudencial.
Durante la jornada también se abordó la importancia de utilizar herramientas y marcos de referencia adecuados en la valoración médico-legal. En este sentido, se destacó el valor del Baremo de Discapacidad dentro del sistema español y el papel de la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF) como instrumento de referencia para clasificar el funcionamiento y las limitaciones de una persona. Los especialistas insistieron además en que, cuando el perito discrepa de una valoración previa, debe motivarlo de forma expresa, explicando con claridad qué elementos considera incorrectos y en qué fundamentos clínicos y técnicos apoya su criterio.
Un enfoque práctico y multidisciplinar
El curso reunió a profesionales con una amplia trayectoria en valoración del daño corporal, medicina evaluadora, medicina del trabajo y actividad pericial.
Entre los ponentes participaron:
- Alberto Sacristán Rubio, experto en Medicina Evaluadora y Forense, quien analizó los criterios médicos y periciales que deben tenerse en cuenta para valorar correctamente una situación de incapacidad, subrayando que para hablar de incapacidad debe existir una enfermedad o lesión que limite la capacidad laboral, y recordando además la importancia de atender a la especialidad y experiencia concreta del perito que emite el informe, ya que no cualquier profesional reúne la capacitación adecuada para intervenir en este tipo de valoraciones.
- Febechi Afamefule, especialista en Valoración del Daño Corporal, que abordó las metodologías de valoración funcional aplicadas a la práctica pericial
- Francisco Peñalver, especialista en Medicina del Trabajo y director de Seguridad, Salud y Bienestar del Grupo HM Hospitales, quien compartió su experiencia en la valoración médico-laboral y en la elaboración de informes técnicos
“Muchos trabajadores confunden incapacidad con discapacidad, cuando en realidad responden a lógicas, procedimientos y efectos distintos. Por eso, en el ámbito pericial y laboral es esencial analizar cada caso con precisión, conocer el motivo de una posible denegación y contar con informes médicos bien fundamentados que permitan sostener técnicamente una reclamación”.
Francisco Peñalver

Formación para mejorar la práctica pericial
A través del análisis de casos prácticos y del intercambio de experiencias entre especialistas, los asistentes pudieron profundizar en los principales retos que plantea actualmente la valoración médico-legal de la discapacidad y la incapacidad.
La jornada puso de manifiesto la necesidad de seguir impulsando una formación especializada que permita a médicos, peritos y juristas afrontar con garantías procedimientos cada vez más complejos, en los que el informe pericial desempeña un papel esencial para garantizar la seguridad jurídica y la adecuada protección de los derechos de las personas.

Los Cursos de Verano PROMEDE-UCJC, un espacio para el intercambio de conocimiento
Este curso clausuró la IV edición de los Cursos de Verano organizados por PROMEDE y la Universidad Camilo José Cela, un programa que durante cuatro jornadas reunió a especialistas de reconocido prestigio para abordar algunos de los principales retos relacionados con la medicina, el derecho, la actividad pericial y la resolución de conflictos.
Con iniciativas como esta, PROMEDE reafirma su compromiso con la formación continua, el rigor científico y la excelencia técnica, promoviendo espacios de reflexión multidisciplinar que contribuyen a mejorar la práctica profesional y la calidad de la actividad pericial.
Asimismo, se puso de relieve la necesidad de individualizar la valoración en el ámbito laboral, teniendo en cuenta no solo la patología o limitación funcional del trabajador, sino también las exigencias concretas de su puesto y la posible adaptación de sus funciones. En este contexto, se recordó que la vigilancia de la salud debe realizarse de forma individualizada y que, en determinados supuestos, la empresa puede estar obligada a ofrecer un puesto compatible con la situación de incapacidad reconocida.


