Los eventos adversos forman parte de la realidad asistencial de cualquier sistema sanitario. Sin embargo, la forma en que una organización responde ante ellos puede marcar la diferencia entre un conflicto que termina judicializándose y una oportunidad para aprender, mejorar los procesos y reforzar la confianza entre pacientes y profesionales.
Con este enfoque se celebró el segundo de los IV Cursos de Verano organizados por PROMEDE y la Universidad Camilo José Cela (UCJC), bajo el título “Del evento adverso a la reclamación: cómo una correcta gestión puede transformar el conflicto sanitario”.
La jornada reunió a profesionales de la medicina, el derecho, la gestión sanitaria, la actividad aseguradora y la pericia médica para analizar el recorrido que puede seguir un evento adverso y las herramientas que permiten abordarlo desde una perspectiva preventiva, transparente y centrada en la seguridad del paciente.
Dirigido por la Dra. María Rodríguez de Alba Galofre, directora médica de Responsabilidad Sanitaria en PROMEDE, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, perito médico y profesora de la Universidad Camilo José Cela, el curso puso el foco en la necesidad de impulsar una cultura de gestión del riesgo que combine el análisis técnico de los hechos con una adecuada comunicación y una respuesta coordinada por parte de las organizaciones sanitarias.
«La confianza se construye diciendo la verdad cuando es más difícil hacerlo.»
Dra. María Rodríguez de Alba Galofre
El evento adverso como oportunidad de aprendizaje
Durante muchos años, los eventos adversos se han abordado principalmente desde una perspectiva reactiva. Sin embargo, cada vez existe un mayor consenso en que su adecuada gestión constituye una herramienta fundamental para mejorar la calidad asistencial y fortalecer la seguridad del paciente.
El curso permitió reflexionar sobre la importancia de analizar las causas que originan un incidente, identificar oportunidades de mejora e implantar medidas preventivas que reduzcan la probabilidad de que situaciones similares vuelvan a producirse.
Este enfoque no solo contribuye a proteger a los pacientes, sino que también favorece el aprendizaje organizacional y ayuda a construir entornos asistenciales más seguros y resilientes.
Comunicación, transparencia y gestión emocional
Uno de los aspectos que centró buena parte del debate fue la comunicación tras la aparición de un evento adverso.
Los especialistas coincidieron en señalar que una información clara, honesta y empática con pacientes y familiares puede desempeñar un papel decisivo para preservar la confianza y reducir la escalada del conflicto.
Junto a ello, se analizaron herramientas de gestión emocional para profesionales y organizaciones, así como estrategias que permiten afrontar situaciones especialmente complejas minimizando el impacto tanto asistencial como jurídico.
Precisamente, uno de los mensajes que más consenso generó durante la jornada fue que una gestión adecuada del evento adverso comienza con una comunicación honesta y transparente. Los asistentes reflexionaron sobre cómo la forma de afrontar un error puede resultar determinante para preservar la confianza entre profesionales y pacientes y evitar que un incidente asistencial evolucione hacia un conflicto judicial.
Una visión multidisciplinar de la responsabilidad sanitaria
El programa reunió a profesionales con una amplia experiencia en Derecho Sanitario, gestión sanitaria, seguridad del paciente y responsabilidad profesional.
Entre los ponentes participaron:
● Ofelia de Lorenzo Aparici, presidenta de la Asociación Española de Derecho Sanitario, analizó la creciente necesidad de avanzar hacia una mayor especialización en la gestión de los conflictos sanitarios y el papel de la resolución extrajudicial como vía para ofrecer respuestas más eficaces, ágiles y adaptadas a cada situación.
Durante su intervención afirmó que «el conflicto sanitario exige una hiperespecialización» y recordó que «la resolución extrajudicial no es una técnica secundaria ni una moda», sino un instrumento llamado a desempeñar un papel cada vez más relevante en el sistema sanitario.
● Priscila Giraldo, enfermera, abogada y doctora en Salud Pública, profundizó en los programas de comunicación y disculpa del error en medicina, destacando la importancia de ofrecer respuestas transparentes y centradas en las personas tras la aparición de un evento adverso.
Como explicó durante su intervención, «el error clínico no lleva al conflicto judicial. Lo que motiva o da lugar al conflicto es cómo se gestiona», una reflexión que puso de manifiesto la importancia de la comunicación como herramienta para prevenir la escalada del conflicto.
● José Barrios, especialista en responsabilidad civil sanitaria, que ofreció la visión del ámbito asegurador sobre la gestión de las reclamaciones derivadas de la asistencia sanitaria
«El servicio público de la Justicia debe ser capaz de ofrecer a la ciudadanía la vía más adecuada para resolver cada conflicto.»
Prevenir el conflicto también es cuidar al paciente
Otro de los mensajes que vertebró la jornada fue que la prevención del conflicto comienza mucho antes de la posible reclamación.
La implantación de sistemas de gestión del riesgo, el análisis sistemático de los incidentes, la formación de los profesionales y la coordinación entre los distintos actores implicados permiten reducir la litigiosidad y ofrecer respuestas más eficaces cuando se produce un evento adverso.
Los expertos coincidieron en que la seguridad del paciente y la resolución temprana de los conflictos no deben entenderse como objetivos independientes, sino como dos elementos estrechamente vinculados dentro de una estrategia global de mejora de la calidad asistencial.
Una jornada para compartir experiencias
Además del contenido académico, la jornada favoreció el intercambio de experiencias entre profesionales de distintos ámbitos relacionados con la asistencia sanitaria, la gestión del riesgo, el Derecho Sanitario y la actividad pericial.
Los asistentes coincidieron en valorar especialmente el enfoque práctico del curso y la posibilidad de analizar casos reales desde una perspectiva multidisciplinar, generando un espacio de reflexión sobre cómo mejorar la gestión de los eventos adversos y reforzar la confianza entre profesionales, pacientes e instituciones.
Los Cursos de Verano PROMEDE-UCJC, un espacio para compartir conocimiento
Este curso forma parte de la IV edición de los Cursos de Verano organizados por PROMEDE y la Universidad Camilo José Cela, una iniciativa que reúne cada año a especialistas de diferentes disciplinas para analizar los principales retos que afectan a la medicina, el derecho, la gestión sanitaria y la actividad pericial.
A través de un enfoque práctico y multidisciplinar, el programa promueve el intercambio de experiencias entre profesionales y contribuye a impulsar una formación especializada adaptada a los nuevos desafíos del sector sanitario.


