Madrid, 12 de marzo de 2026. – En el ámbito de la Jurisdicción Social, la determinación de si una patología deriva de una enfermedad común o profesional es un terreno complejo donde la prueba pericial adquiere una importancia crítica. A continuación, analizamos una Sentencia reciente que ilustra cómo el análisis técnico y médico-legal puede revertir una propuesta inicial administrativa.
El origen del conflicto: la propuesta del INSS
El caso se centra en un trabajador de una planta de fabricación de electrodos diagnosticado con un carcinoma epidermoide de pulmón en estadio IV.
Inicialmente, el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) propuso determinar que el proceso derivaba de una enfermedad profesional (código 6J0209), basándose en la exposición a hidrocarburos aromáticos policíclicos (PAH) presentes en su entorno laboral. Según el cuadro de Enfermedades Profesionales (RD 1299/2006), existía una relación genérica entre la actividad del trabajador y el agente cancerígeno.
El papel del Informe Médico Pericial de Promede
Ante este escenario, el objetivo de Promede fue analizar si, en este caso concreto, existía una relación de causalidad real entre la exposición laboral y el cáncer diagnosticado, siguiendo los criterios médico-legales establecidos.
Para determinar la causalidad en una enfermedad profesional, nos basamos en cinco principios de valoración clave:
- Compatibilidad clínica: los efectos en la salud deben corresponderse con el agente en estudio.
- Indicios de exposición: debe probarse una exposición laboral suficiente y previa a la patología.
- Relación temporal: el intervalo de tiempo entre exposición y efecto debe ser coherente con la historia natural de la enfermedad.
- Diagnóstico diferencial: es imperativo considerar patologías similares relacionadas con exposiciones no laborales o factores personales.
Marco legal: la enfermedad debe estar incluida en el anexo 1 del RD 1299/2006.
Hallazgos del estudio de causalidad
A pesar de que la enfermedad está listada como profesional, el análisis pormenorizado de las pruebas periciales reveló hechos determinantes:
- Exposición insuficiente: los niveles de PAH en el puesto de trabajo eran comparables a los niveles ambientales de cualquier otra localización de la ciudad. No se probó una exposición significativamente distinta o mayor que la ambiental.
- Tabaquismo como factor protagonista: se acreditó que el trabajador era fumador activo desde los 15 años.
- Cálculo de riesgos: utilizando el modelo de Freeman, se estableció que la probabilidad de que el carcinoma derivara del tabaquismo activo era superior al 80%, frente al riesgo relativo derivado de la exposición ocupacional, que resultaba estadísticamente bajo en este contexto.
«El tabaquismo activo del trabajador es la causa protagonista del cáncer de pulmón diagnosticado desde un punto de vista médico-legal».
Resolución judicial: De enfermedad profesional a común
La combinación de la pericial técnica en Prevención de Riesgos y el Informe Médico Pericial de Promede fue determinante para el fallo judicial.
La resolución concluyó que no existía un enlace preciso entre el trabajo desarrollado y la aparición de la enfermedad. Por el contrario, se consideró probado que el factor causal indubitable era el tabaco. En consecuencia, la justicia revocó la resolución inicial, determinando que la contingencia de la baja era por enfermedad común.
Este caso reafirma que, en la investigación de la enfermedad profesional, el punto crítico es el establecimiento de la relación causa/efecto mediante una prueba técnica sólida y rigurosa.
¿Necesita rigor técnico en la valoración de sus expedientes? Contacte con nosotros para una valoración experta de sus expedientes.



