Lucro cesante y daño emergente

La reciente Ley 35/2015 introduce la necesidad de realizar cálculos actuariales para valorar los perjuicios patrimoniales, tanto en lesiones temporales, como en secuelas o en casos de fallecimiento. La legislación ex-post (Guía de Buenas Prácticas) amplia la metodología para realizar estos cálculos actuariales. En concreto, se pone de manifiesto la necesidad de emitir un informe actuarial realizado por un actuario para justificar el derecho del perjudicado.

Cualquier persona puede ser víctima de pérdidas patrimoniales derivadas del incumplimiento de las obligaciones por terceros. Por ejemplo, las negligencias médicas además de afectar a la salud de un paciente pueden tener consecuencias directas sobre su patrimonio.

El art. 1106 del Código Civil establece que: “la indemnización de daños y perjuicios comprende, no sólo el valor de la pérdida que hayan sufrido, sino también el de la ganancia que haya dejado de obtener el acreedor”.

Surgen dos conceptos similares pero que presentan una clara diferencia: el daño emergente y el lucro cesante.

¿Qué es el daño emergente?

El daño emergente es la pérdida real, efectiva y acreditada que se produce tras una lesión. Es decir, está completamente demostrada su existencia y la indemnización corresponde a su valor económico.

¿Qué es el lucro cesante?

Es un concepto más difícilmente cuantificable puesto que consiste en la valoración económica de las pérdidas derivadas de ingresos que se van a dejar de obtener. ¿Cómo valorar económicamente un perjuicio que se va a producir a futuro? Es necesario introducir la variable de la probabilidad.

¿Qué ofrecemos en Promede?

Promede, como complemento a la valoración médica, cuenta con un servicio de expertos actuarios que disponen de los conocimientos, experiencia y solvencia para la emisión de dictámenes periciales.

En concreto, los servicios que facilitamos son los siguientes:

  • Elaboración de informes actuariales para el cálculo del Daño Emergente y del Lucro Cesante, tanto para ingresos inferiores a 120.000 €, como para cuantías superiores en las que se requiere formulación matemática actuarial individualizada.
  • Elaboración de informes actuariales para determinar la idoneidad de otros informes de reclamación de Lucro Cesante, Capitalización de prótesis u otras reclamaciones de Daño Emergente.